En este espacio se compila el trabajo desarrollado por los participantes en la asignatura de libre elección Caminar Barcelona
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19 marzo 2007

Roma, la Ciudad Eterna

(...)
“Desde el aire, Roma, la Ciudad Eterna, es un laberinto indescifrable de antiguas calzadas que serpentean alrededor de edificios, fuentes y ruinas.
El helicóptero del Vaticano volaba bajo en dirección noroeste, atravesando la capa permanente de niebla vomitada por el tráfico ur­bano. Langdon vio ciclomotores, autobuses turísticos y ejércitos de coches en miniatura que se movían en todas direcciones. Koyaanis-qatsi, pensó, al recordar la palabra que utilizaban los indios hopis para designar la «vida desequilibrada».
Vittoria iba sentada en silencio a su lado.
El helicóptero se inclinó de manera pronunciada.
Con el estómago revuelto, Langdon clavó la vista en la lejanía. Sus ojos descubrieron las ruinas del Coliseo. Langdon siempre ha­bía pensado que se trataba de una de las mayores ironías de la his­toria. Ahora era un símbolo dignificado del nacimiento de la cultu­ra y la civilización humanas, pero había sido construido para albergar siglos de acontecimientos bárbaros: leones hambrientos despedazando prisioneros, ejércitos de esclavos luchando hasta la muerte, violaciones en masa de mujeres exóticas capturadas en tie­rras lejanas, así como decapitaciones y castraciones públicas. Era irónico, pensó Langdon, o tal vez adecuado, que el Coliseo hubiera servido como modelo arquitectónico para el Soldier Field, el esta­dio de fútbol americano de Harvard donde cada otoño se reprodu­cían antiguas tradiciones salvajes, cuando fanáticos enloquecidos pedían a gritos que se derramara sangre, con ocasión del partido de Harvard contra Yale.
Mientras el helicóptero continuaba hacia el norte, Langdon exa­minó el Foro Romano, el corazón de la Roma precristiana. Las co­lumnas deterioradas parecían losas caídas en un cementerio que, de alguna manera, había evitado ser engullido por la metrópolis que lo rodeaba
Hacia el oeste, la amplia cuenca del río Tíber dibujaba enormes arcos a través de la ciudad. Incluso desde el aire, Langdon vio que las aguas eran profundas. Las corrientes bravias eran de color marrón, henchidas de cieno y espuma como consecuencia de las lluvias to­rrenciales.
—Ahí delante —dijo el piloto, al tiempo que el aparato cobraba
altitud
Langdon y Vittoria miraron y la vieron. Como una montaña que hendiera la niebla matutina, la cúpula colosal surgía de la bruma ante ellos: la basílica de San Pedro.
—Eso sí que Miguel Ángel lo hizo bien —comentó Langdon a Vittoria.
Langdon nunca había visto San Pedro desde el aire. La fachada de mármol brillaba como fuego bajo el sol de la tarde. El gigantesco edificio, adornado con ciento cuarenta estatuas de santos, mártires y ángeles, ocupaba la superficie de dos campos de fútbol de ancho y seis de largo. El cavernoso interior de la basílica podía acoger a se­senta mil fieles, unas cien veces la población del Vaticano, el país más pequeño del mundo.
Por increíble que pareciera, ni siquiera una ciudadela de tamaña magnitud podía empequeñecer la plaza que se abría ante ella. La pla­za de San Pedro, una inmensa extensión de granito, constituía un ex­traordinario espacio abierto en la congestión de Roma, como un Cen­tral Park de estilo clásico. Delante de la basílica, bordeando el enorme terreno ovalado, doscientas ochenta y cuatro columnas se proyectaban hacia fuera en cuatro arcos concéntricos que iban dismi­nuyendo de tamaño, un trompe-l'oeil arquitectónico utilizado para in­tensificar la sensación de grandeza de la plaza.
(...)


Dan Brown
“Angels y demonios” (cap 33)
2000


He elegido esto libro por què escribe muy bien la ciudad de Roma, como capital del Arte y Architectura Antigua y Clasica. He escrito solo una parte de la description de la ciudad mirada de arriba que creo puedes dejar entender la hermosura y la grandiosidad de la ciudad donde vivo y estudio desde quatros años . Aconsejo de leer esto libro y pagina mas pagina, de calle en calle, obra despues obra os enamorareis de Roma ....

17 marzo 2007

Oda a Palma

ODA A PALMA AMB MIRALL D'ESCATES

(...) Ressona la campana del convent
quan el tinent de dragons vol raptar
una monja de la Misericòrdia.
Palma, Ciutat de Mallorca amb murades
que Vicenç Mut bastí quan calculava
òrbites dels cometes com a el.lipses,
Palma, bastió dels somnis romans,
zenit i nadir dels poetes àrabs,
parèntesi dels pobles bizantins,
a les teves portes les mans de bronze
són signe de benvinguda jueva.


III

Sona la campana de Sant Miquel,
a l'església de les Teresetes
mossèn Miquel Costa i Llobera expira
sense poder acabar el seu sermó.
Na Margarida amb el seu únic fill,
al carrer dels Horts, puja les escales
de ca dona Margarida de Bànyols,
vídua de l'escultor Rosselló.
A la costa de la Pols el jardí
de don Joan Cera ja no existeix
quan un pintor em rep al refectori
de l'antiga Missió. La llum clara
amaga gelosies als carrers
estrets, actors de teatre, emigrats
de la barbàrie sanguinolenta,
decepcions absoltes de sentit.
La Riera s'emportarà la vida
de tres mil ciutadans per dues vegades
en cent anys, inundarà l'església
on ara resen colpides les monges.


IV

El regidor Tous plantà els oms sans
al dit carrer dels Oms on puja sempre
la processó del Cristo de la Sang.
Un nin vol confits de les caperutxes
vora la bunyoleria. Una núvia
plora el dia de noces, cal.ligrames
de tinta xinesa. El serrador
astorat veu sorgir un dit del tronc
del vell noguer, joiells són les nous
de l'arbre beneït pel dit del prodigi.
LLimosna per a les víctimes pobres
de l'explosió del polvorí, clamen
els cappares, i el monòlit recorda
l'erm produït vora l'aqüeducte
de la font de la Vila. El soldat
Joan Perucho mira el vell claustre
de convent convertit en hospital.
Les campanes de Santa Caterina
de Sena són mudes per sempre més.


(...) i VII

Sona n'Eloi el Diumenge del Ram,
soldats i minyones pel Born passegen.
Un temps fou la mar fins el Principal,
amb un teatre romà que s'amaga
als fonaments de les cases properes,
també s'hi ajusticiaven els reus
i els cavallers gaudien dels torneigs,
ara les nines corren darrere un ca .
Sona n'Eloi el Diumenge del Ram,
un sergent jove amb cabells reülls mira
una al.lota amb ulls grossos que somriu:
mai més ell no sabrà viure sense ella,
mai més ell no podrà viure sense ella,
mai no serà altra ciutat tan bella.



Esta oda a Palma, escrita en Mallorquín, nos habla de Palma des de un punto de vista que me pareció muy singular: hace un recorrido por las iglesias más típicas, acabando en la catedral, y a partir de allí reproduce las diferentes barriadas y la gente que en ellas vive. Es como si conociésemos a la gente, esta sensación de que Palma siempre será como un pueblo. Me pareció interesante ver como a partir de las campanas de cada templo, empieza a explicarnos situaciones cualquiera del barri, a la vez que nos los describe partiendo de los rasgos más antiguos de la ciudad. A cada iglesia su barrio.
No la he enviado entera, ya que es muy larga y hubiése ocupado demasiado.

Àngel Terrón homar
Geometria descriptiva
Editorial Enciclopedia Catalana. 1998

13 marzo 2007

"And there went the long street, like a child's drawing, the little square bungalows dot-dot-dot, close together yet apart, like modern democracy. The vacancy of this freedom is almost terrifying. - "D.H . Lawrence, Kangaroo, 1923












Louis Porter - Fotógrafo ..."More so than anywhere else I have been, Australia has struck me as a particularly suburban place. This is very much at odds with the popular concept of the rugged Australia I was led to expect when I arrived..."






11 marzo 2007

Cronica de Berlin

Walter Benjamin (Berlin 1982 – Port Bou 1940) fue un crítico literario marxista y filósofo judeo-aleman. En 1940, exiliado y perseguido por los nazis, se suicidó en Port Bou.

Crónica de Berlín (fragmento)
Del libro "Escritos Autobiográficos", Walter Benjamin, Alianza. Madrid, 1996

Nunca me he tumbado en la calle en Berlín. He visto el arrebol del crepúsculo y el de la aurora, pero entre medio estaba cobijado. Sólo saben algo de una ciudad que yo no conozca aquellos para quienes la miseria o el vicio la han convertido en un paisaje por el que vagan desde el anochecer hasta el amanecer. Yo siempre he encontrado un alojamiento, si bien algunas veces era uno tardío y además desconocido que no volvía a ocupar y en el que tampoco estaba solo. Cuando a esas horas tan tardías me detenía bajo un portal, mis piernas se habían enredado en las cuerdas de la calle, y no eran precisamente las manos más limpias las que me liberaban.
Los recuerdos, incluso cuando se extienden en detalles, no siempre representan una autobiografía. Y con toda seguridad esto no lo es, ni siquiera en lo referente a los años de Berlín, que son de los que únicamente aquí se trata. Pues la autobiografía tiene que ver con el tiempo, con el transcurso y con aquello que constituye el constante fluir de la vida.El Berlín sensato y ruidoso, la ciudad del trabajo y la metrópoli del tráfago, realmente se ha mostrado no menos sino más bien más llena que algunas otras de muertos en los lugares y en los instantes en que da testimonio de esos muertos, y tal vez el oscuro sentido de estos instantes, de estos lugares, sea más que cualquier otra cosa lo que le da a la infancia eso que la hace tan difícil de comprender y al mismo tiempo tan seductoramente atormentadora como los sueños medio olvidados.

http://www.revistacontratiempo.com.ar/benjamin_berlin.htm
En esta web, hay un apartado que se llama "literatura y ciudad". Os la recomiendo!

06 marzo 2007

Magia de Buenos Aires

BUENOS AIRES (Poema)
Buenos Aires, tenes tus habitantes: es el tipo peinado a la gominay ese otro, melena de fagina,que se quiere olvidar del tiempo de antes. Y tenes tus matronas delirantesy ademas el pecado de la minaque se pinta en eterna chiquilinay se pianta de casa cuanto antes. Hay quien dice que sos conglomeradode atorrante y mujeres con pasadoaunque siempre tenes tu lado bueno... Mas yo pienso quiza porteñamenteque uno puede quererte ardientementey seguir siendo un piola bien sereno.


BUENOS AIRES QUERIDO (Estribillo)

Letra de Charlo (Juan Carlos Pérez de la Riestra)Musica de Charlo
(Juan Carlos Pérez de la Riestra)
Estribillo cantado por Charlo en una grabaciónde la orquesta de Pancho Lomuto de 1928. Entre las farras nocturnasDe champagne y copetinesY el gemir de los violinesDe este alocado ParísTe siento escarbar mi pechoMi Buenos Aires que ayerDejé llorando tu puertoQuién sabe cuándo te vuelva a ver.


BUENOS AIRES (Letra de Manuel Romero 1923)

Buenos Aires la Reina del Plata,Buenos Aires mi tierra querida;escuchá mi canciónque con ella va mi vida. En mis horas de fiebre y orgía,harto ya de placer y locura,en ti pienso patria míapara calmar mi amargura. Noches porteñas, bajo tu mantodichas y llanto muy juntos van.Risas y besos, farra corrida,todo se olvida con el champán. Y a la salida de la milongase oye a una nena pidiendo pan,por algo es que en el gotánsiempre solloza una pena. Y al compás rezongón de los fuellesun bacán a la mina la embrolla,y el llorar del violín vapintando el alma criolla. Buenos Aires, cual a una queridasi estás lejos mejor hay que amarte,y decir toda la vidaantes morir que olvidarte.

05 marzo 2007

Paris como un cuadro impresionista

"Dos meses antes de la muerte de Angèle, había llevado ella, un domingo, al cerrillo Montmartre. A la pobre mujer le encantaba comer en el restaurante; era feliz, cuando, después de un paseo largo, traía ella en algún “cabaret” (bar) de las afueras.
Aquel día, cenaron en la cumbre de los cerrillos, en un restaurante cuyas ventanas se abrían a París, a este océano de casas a los tejados “bleuâtres”, iguales a flujos prensados que llenaban el horizonte inmenso. Su mesa estuvo colocada delante de una de las ventanas. Este espectáculo de los tejados de París alegró a Saccard. Al postre, hizo aportar una botella de Borgoña.
Sonreía al espacio, era de una galantería inusitada. Y sus miradas, amorosamente, volvían a bajar siempre sobre este mar vivo y pululante, de donde salía la voz profunda del muchedumbre. Éramos en otoño; la ciudad, bajo el gran cielo pálido, se languidecía, de un gris dulce y tierno y picado çà y allí de verdores sombríos, que se parecían a hojas anchas de nenúfares que nadaban sobre un lago; el sol se acostaba en una nube roja, y, mientras que los fondos se llenaban de una bruma ligera, un polvo de oro, un rocío de oro caía sobre la orilla norte de la ciudad, del lado de la Madeleinde y Tuileries. Era como el rincón encantada de una ciudad de las Mil y Una noches, a los árboles de esmeralda, a los tejados de zafiro, a las veletas de rubí. Vino un momento cuando el rayo que deslizaba entre dos nubes fue tan resplandeciente, que las casas parecieron arder y derretirse como un lingote de oro en un crisol.
- ¡ Oh! ¡ Ve, dice Saccard, con una risa de niño, llueve unas piezas de veinte francos en París!
Angèle se echó a reír a su vuelta, acusando aquellas piezas de no ser fáciles recoger. Pero su marido se había levantado, y, acodándose en la rampa de la ventana:
- ¿ Es la columna Vendôme ¿no?, que brilla allá?... Aquí, más a la derecha, es la Madeleine... Un bello barrio, donde hay a hacer mucho... ¡ Oh! ¡ Esta vez, todo va a quemar! ¿ Ves?... Se diría que el barrio hierve en el alambique de algún químico."


"Deux mois avant la mort d'Angèle, il l'avait menée, un dimanche, aux buttes Montmartre. La pauvre femme adorait manger au restaurant ; elle était heureuse, lorsque, après une longue promenade, il l'attablait dans quelque cabaret de la banlieue. Ce jour-là, ils dînèrent au sommet des buttes, dans un restaurant dont les fenêtres s'ouvraient sur Paris, sur cet océan de maisons aux toits bleuâtres, pareils à des flots pressés emplissant l'immense horizon. Leur table était placée devant une des fenêtres. Ce spectacle des toits de Paris égaya Saccard. Au dessert, il fit apporter une bouteille de bourgogne.
Il souriait à l'espace, il était d'une galanterie inusitée. Et ses regards, amoureusement, redescendaient toujours sur cette mer vivante et pullulante, d'où sortait la voix profonde des foules. On était à l'automne ; la ville, sous le grand ciel pâle, s'alanguissait, d'un gris doux et tendre, piqué çà et là de verdures sombres, qui ressemblaient à de larges feuilles de nénuphars nageant sur un lac ; le soleil se couchait dans un nuage rouge, et, tandis que les fonds s'emplissaient d'une brume légère, une poussière d'or, une rosée d'or tombait sur la rive droite de la ville, du côté de la Madeleine et des Tuileries. C'était comme le coin enchanté d'une cité des Mille et une Nuits , aux arbres d'émeraude, aux toits de saphir, aux girouettes de rubis. Il vint un moment où le rayon qui glissait entre deux nuages fut si resplendissant, que les maisons semblèrent flamber et se fondre comme un lingot d'or dans un creuset.
- Oh ! vois, dit Saccard, avec un rire d'enfant, il pleut des pièces de vingt francs dans Paris !
Angèle se mit à rire à son tour, en accusant ces pièces-là de n'être pas faciles à ramasser. Mais son mari s'était levé, et, s'accoudant sur la rampe de la fenêtre :
- C'est la colonne Vendôme, n'est-ce pas, qui brille là-bas ?... Ici, plus à droite, voilà la Madeleine... Un beau quartier, où il y a beaucoup à faire... Ah ! cette fois, tout va brûler ! Vois-tu ?... On dirait que le quartier bout dans l'alambic de quelque chimiste."


Emile Zola
La Curée
1872

Chambery vu par Jean-Jacques Rousseau en 1740

Al final queria hablar de Chambery (Francia, Savoya), que es la ciudad de donde soy, en lacual he vivido, que me ha construido. Si casi todos en el curso Caminar son de grandes ciudades, o han eligido hablar de otras muy famosas capitales, pienso que es mi mejor oportunidad de explicar tambien el intereso de las pequenas ciudades. Porque de mismo, como Marco Polo, cada vez que probo de charlar sobre BCN, estoy como comparando a mi modo de vida alli en Chambery, donde todo tiene una mas pequenita escala. A menudo me paresse que estoy mas parecida a Takeshi que viene de un otro continente, que a los otros erasmus de Europa o Francia que tambien vienen de capitales o megacitis. Leo y vivo Barcelona como mi primera experiencia de grande ciudad. Voy a probar de explicaros como puedo leer BCN seguramente con otros ojos que vosotros, a partir de la visibilidad que tenemos en ciudaditas, y ademas los ojos de mi region, las Alpas.

Asi he eligido un texto de Rousseau, en su quinto libro de “Les Confessions”. El ha vivido en Chambery 7 anos hasta su muerta. Antes vivia en Paris, y el ha descubierto en Chambery “la dulzura y simplicidad de la vida”.

« Ici commence le court bonheur de ma vie ; ici viennent les paisibles mais rapides moments qui m'ont donné le droit de dire j'ai vécu. »

« Aquí comienza la felicidad corta de mi vida; aquí vienen los apacibles pero momentos rápidos que me dieron el derecho a decir viví”

Rousseau, Les confessions, livre 5


Pero ademas que me gusta en esto extracto, es que Rousseau habla de manera enorgullosa de Chambery. Un poco como los catalanes que tienen mucho afecto y orgullo de suya region, nosotros de chambery defendemos mucho nuestros avantajes, porque somos tambien orgullosos! Quizas es el eternal combate de la capitale Paris contra la provincia... significa que es muy importante de mostrar que aunque no estamaos de grande ciudad, nuestra vida tiene una qualidad especial. El estracto de texto es muy orgullosso...

« Ici commence, depuis mon arrivée à Chambéri jusqu'à mon départ pour Paris, en 1741, un intervalle de huit ou neuf ans, durant lequel j'aurai peu d'événements à dire, parce que ma vie a été aussi simple que douce; et cette uniformité était précisément ce dont j'avais le plus grand besoin pour achever de former mon caractère, que des troubles continuels empêchaient de se fixer. C'est durant ce précieux intervalle que mon éducation mêlée et sans suite, ayant pris de la consistance, m'a fait ce que je n'ai plus cessé d'être à travers les orages qui m'attendaient. Ce progrès fut insensible et lent, chargé de peu d'événements mémorables; mais il mérite cependant d'être suivi et développé.

C'est dommage que les Savoyards ne soient pas riches, ou peut-être serait-ce dommage qu'ils le fussent; car tels qu'ils sont, c'est le meilleur et le plus sociable peuple que je connaisse. S'il est une petite ville au monde où l'on goûte la douceur de la vie dans un commerce agréable et sûr, c'est Chambéri. La noblesse de la province, qui s'y rassemble, n'a que ce qu'il faut de bien pour vivre, elle n'en a pas assez pour parvenir; et, ne pouvant se livrer à l'ambition, elle suit, par nécessité, le conseil de Cinéas. Les femmes sont belles, et pourraient se passer de l'être; elles ont tout ce qui peut faire valoir la beauté, et même y suppléer. Il est singulier qu'appelé par mon état à voir beaucoup de jeunes filles, je ne me rappelle pas d'en avoir vu, à Chambéri, une seule qui ne fût pas charmante. On dira que j'étais disposé à les trouver telles, et l'on peut avoir raison; mais je n'avais pas besoin d'y mettre du mien pour cela.! »

« Aquí comienza, desde mi llegada a Chambéry hasta mi salida para París, en 1741, un intervalo de ocho o nueve años, durante el cual tendré pocos acontecimientos que hay que decir, porque mi vida fue tan simple como dulce; y esta uniformidad precisamente era lo que necesitaba sobre todo para terminar de formar mi carácter, lo que disturbios continuos impedían fijarse. Es durante el intervalo precioso que mi educación mezclada y sin continuación, habiendo tomado la consistencia, me hizo lo que no dejé más de estar a través de las tormentas que me esperaban. Este progreso fue insensible y lento, encargado por pocos acontecimientos memorables; pero merece sin embargo ser seguido y desarrollado.

Es lástima que los savoyanos no sean ricos, o posiblemente sería daño que le fueron; porque tales, como son, es el mejor y más sociable pueblo que conozca. Si es una ciudad pequeña en el mundo donde se prueba la dulzura de la vida en un comercio agradable y seguro, es Chambéry a nobleza de la provincia, que se reúne allí, tiene sólo lo que hace falta bien para vivir, no lo tiene bastante para “alcanzar” ; y, no pudiendo entregarse a la ambición, sigue, por necesidad, el consejo de Cinéas.

Las mujeres son bellas, y podrían pasarse sin el ser; tienen todo lo que puede hacer valer la belleza, y hasta suplir allí. Es singular que llamado por mi estado que ve a muchos de las jóvenes chicas, no recuerde que me lo haya visto, en Chambéry, una única que no sea encantadora. Diremos que estuve dispuesto a encontrarlas tales, y podemos tener razón; pero no necesitaba poner en eso del mío para esto!”

Rousseau, Les confessions, livre 5

Bruselas



Era al tiempo en que Bruselas soñaba
era al tiempo del cine mudo
era al tiempo en que Bruselas cantaba
era al tiempo en que Bruselas bruxelaba

Placa de Brouckère veíamos escaparates
con unos hombres ,unas mujeres en crinolina
Placa de Brouckère veíamos el omnibús
con unas mujeres, unos señores en gibas
sobre el imperial
el corazon en las estrellas

(…)

Sobre los adoquines de la placa Santa- Catherina
bailaban los hombres, las mujeres
sobre los adoquines bailaban los omnibuses
con unas mujeres, unos señores en gibus

(…)

Cancion de Jacques Brel « Bruxelles » 1962.
No hay muchos libros o textos sobre Bruselas, pues, elegí un extracto de una canción de un artista belga que describe Bruselas como una ciudad animada, llena de alegría y de vida...

Londres según un autor de novelas policíacas

« Entonces se presentó la visión de una gran ciudad, de una monstruosa ciudad mas poblada que algunos continentes e indiferente gracias a su artificial poder a las sonrisas o escalofríos de los cielos: una cruel devoradora de la luz del universo. Allí había espacio suficiente para situar cualquier historia, la profundidad necesaria para cualquier pasión, toda la variedad posible para cualquier escenario, la bastante oscuridad como para enterrar cinco millones de vidas. De manera irresistible la cuidad se convirtió en el fundamento del siguiente periodo de profundas e intencionadas ensoñaciones. Interminables vistas se abrían ante mi en diversas direcciones. Se precisaran años para encontrar el camino correcto. »

The Secret Agent, Jospeh Conrad

New York




[A los ocho años, había sido condenada a muerte. Una extraña enfermedad, cuyo nombre no quiero repetir, la disolvería en menos de ciento veinte días, según varios doctores]





En la esquina del Bowery y la octava, me tiró de la mano.
- ¿Por qué no vamos a Times Square?
Tomamos el subterráneo en Astor Place, con su telón de fondo kitsch. Abajo, en el andén, una bandada de poetas daba un tono intelectual y hasta elegante a ese agujero del grand gruyère. La cosa sería evacuar la ciudad, demolerla por completo de una sola vez, darle la espalda al sitio y reintegrarse a la realidad.
Subimos al tren, ingresamos en el túnel. El carro dio un bandazo, y los pasajeros que estaban de pie, con un movimiento pendular, como si colgaran de sus ganchos en un matadero prolongado. Cadáveres de todas las edades.
El cemento era tan duro en la calle 42 y el aire helado hería de la misma manera que diez años atrás, cuando caminé por primera vez en esta ciudad, pero el lugar había cambiado.
En la antesala de la muerte, hubiera sido de esperar que cada quien buscara el placer del prójimo como el suyo propio, pero suleo ocurrir lo contrario. Así, en lugar de un jardín de las delicias de fin de siglo, la ciudad era una morgue suprema.
Dimos una vuelta por Times Square. Y así, entre aquel torbellino de gente muerta y un ejército de criaturas de Walt Disney, perdimos una de las ciento veinte tardes que le quedaban a mi niña.
Volvimos a casa decaídos al atardecer. Llegué al séptimo piso como siempre, sin aliento. Las luces de un pequeño rascacielos entraban, en lugar de la luz de las primeras estrellas, por un ventanastro en el otro extremo de nuestro apartamento. Me acerqué a la ventana. Era como arena erizada al lomo de un imán, aquel paisaje.
Preparamos juntos la comida y cuando nos sentamos a comer ella me dijo:
- Perdimos el tiempo esta tarde. Debí quedarme leyendo o estudiando. No tengo tiempo que perder.

RODRIGO REY ROSA. Ningún lugar sagrado. 1998. Editorial Seix Barral. (pág. 101)

Libro: La ciutat.

I l'endemà mateix les coses van començar a complicar-se.
M'havia aixecat d'hora i havia anat a fer el cafè a la Rambla.
Recordo que el fred començava a picar i els únics vianants que m'encreuava anaven a pas lleuger.
Així buida, la ciutat m'apareixia neta i despullada.
El carrer de la Força tot just il·luminat per una llepada de sol enganxada a dalt de tot de les cases. Alguna ràdio engegada que sortia d'algun dels escassos cafès de mala mort. Portalades de base noble que desprenien buidor i silenci, i per damunt de tot una intensa fortor de deixalles.
Ballesteries i la Cort Reial amb un viu moviment de vehicles de repartiment que lluitaven aferrissadament per poder aparcar, girar i circular en els carrers serpentejants plens de botigues de queviures.
La Rambla, buida encara aquella hora, les botigues de robes, de llibres, de sabates, de regal, amb persianes metàl·liques ben abaixades i ajustades. Els til·lers ja desfullats del tot com a única companyia.
Al bar, vaig pendre un cafè ben calent al costat d'alguna cara de son. Vaig trencar cap a la plaça del Vi, la de l'Ajuntament, i em vaig dirigir, de pressa, a l'estudi d'en Jordi.


El llibre "La ciutat pàgina 43 de l'autora Assumpció Cantalozella. La ciutat de Girona.



Este texto me gusta porque describe una parte de la ciudad de Girona como es el "barri Vell" pero de una manera muy de allí, a través de la persona que vive allí, que sufre sus virtudes y sus defectos y no desde la visión del turista que viene y se va.
También es interesante la manera con la que juega con los sentidos ( olfato, vista, oido, gusto, tacto) para ir descubriendo los espacios por los que pasa.
Es un recorrido bonito porque es como si a medida que el personaje va andando la ciudad se va despertando al mismo tiempo, es curioso el despertar de una ciudad, como pasa de la calma al ruido i el movimiento. Aquí también nos deja entrever como son de distintas la calles por la que pasa.
Así es un texto que nos inspira, nos transmite calma, tranquilidad, nos hace intuir que esta ciudad Girona tiene un encanto especial, llegaría a decir una magia que nos deja entrever poco a poco con la suficiente inteligencia para que nos deje intrigados y querremos saber y descubrir más.

04 marzo 2007


De València cap avall, a Sueca o a Cullera, s’hi pot anar per una d’aquelles carreteres que els buròcrates qualifiquen de “provinciales”: la carretera dita “del Saler”. ‘Es un camí encantador, distret, i m’atrevesc a recomarnar-lo, sobretot, als automobilistes que no tinguen molta presa i que viatgen pel gust de viatjar. Òbviament, no es caracteritza per una amplària gaire decorosa, i seria inútil d’advertir que tampoc no es distingueix per un asfalt massa correcte (…) En un primer fragment, discorre entre les hortes del sud de la capital.(…) pel trajecte encara s’hi ataüllava alguna “barraca” que havia sobreviscut a les últimes pecuniàries dels llauradors. (…)
Després, la ruta ja s’endinsa en el món de l’Albufera. (…) Passem pel Saler, enmig d’una lleu aglomeració de restaurants i bars. Hi ha un Club Don Quijote i tot, en algún racó, dissimulada, una inexplicable plaça de bous de dimensions reduïdes –no sé ben bé si el nom ritual es “tentadero”. Tot aixó forma part del negoci, com es lògic. Però la plana que ve es l’Albufera pura i simple: total. El nivell impávid de línea inflexible, abraça l’arrossar i el llac. Intercalades, disperses, un grapat de casetes, algunes amb una singular xemeneia al costat. En un temps, servien de refugi al pagés i a les seves eines, quan el treball es feia intens, o bé albergavan motors per a treure l’aigua dels camps. (…) Dels vells motors tèrmics, en resten les xemeneies. Alguns edificis majors, quatre o cinc, son trilladores.
La carretera llepa el llac. Literalment, l’aigua llepa els fonaments del firme. L’Albufera justifica la seva etimologia, segons els diccionaris perquè te contacte amb la mar. (…) L’Ajuntament de Valéncia hi ha construït una mena de balconada i un embarcador. L’embarcador no está a disposició del públic. El reserven a autoritats i jerarquies, i s’ha de ser membre o molt amic de les “fuerzas vivas” per tenir-hi accés. Prop de l’embarcador municipal de ciment, n’hi ha un altre, frèvol, anguniós, de fustes. Unes lletres pintades amb trepa diuen, damunt un taulò: “Paseos barca”…
La resta de l’itinerari no és menys seductora. Hi trobem, tot d’una, un parell de “ranchos”. A l’estupefacció que ens hagen produït el “tentadero” i “Don Quijote”, s’afegeix la dels “ranchos”. Entre el pinar, que tendeix a esquifir-se, ixen uns cartells de convocatòria: “Paseos a caballo”.(…) Hi ha la interferéncia d’alguns “merenderos”, on despatxen paelles i Coca-coles. Una Coca-cola, una paella, son consumacions intel·ligibles: la set i la gana mereixen totes les reveréncies…Però l’equitació! Qui deu venir açí a muntar egües i rossins, pagant, i per passar l’estona? La clientela ha se ser, faltalment, indígena (…).
A continuació, apareix la silueta acumulada del Palmar. (…) El Palmar, vist desde la carrtera, fa una impressió lleugerament extranya. Totes les parets de les cases que són visibles són pintades de negre. O quasi totes. El foraster ho troba xocant, aixó. No solament són les cases del Palmar, sinò una notable quantitat d’edificis de la contrada, presenten un pany de paret exterior pintat de negre. Deu ser quitrà o alguna espècie de pegunta similar. No he conseguit esbrinar-ho per més preguntes que he fet. La deducció final es que, en els murs que donen a llevant, els constructors apliquen una pintura de virtuts impermeabilitzadores, a fi d’apal·liar la humitat que ve de la mar i dels seus vents. Si és això o no, no ho sé. Les inércies materials del païs solen ser sávies, però difícils d’explicar.
A l’altra banda de la carretera hi ha un camp de golf. Són les paradoxes del temps i del terreny. Després de l’equitació, el golf. Malgrat tot, el golf encara es comprensible. Forma part de les instal·lacions d’un hotel d’estat, un parador que l’arboreda ens tapa. (…) Demá vindrán les urbanitzacions venals, especuladores i bancáries, i ja veurem com acaba la história: com o en què. El golf encara sembla plausible: és un to de verd anglosaxó, trasplantat, forçat, però assimilable.
El Perellonet i les seves comportes vénen seguida. I seguida, el Perelló i les seves. (…). No hi manquen els restaurants i els apartaments. (…). La profusió dels apartaments, en algún punt, pren proporcions desorbitades.
El Perelló ja es terme de Sueca (…). Després del Perelló, ve el Mareny de les Palmeres o les Palmeretes. Açí, la carretera es bifurca. Per un cantó, seguiríem fins a Cullera, entre bardisses de baladre i tarongers heroics. Les urbanitzacions per a estiuejants creixen com a bolets. Cullera és un centre d’atracció per a forasters molt important. La seva mica de muntanys i les seues cales mórbides i ben calculades li donen una fascinació especial…Si tombem per l’altre cantó, arribarem a Sueca.
De les Palmeres a Sueca, l’extensió de l’arrossar té una magnitut alarmant. Uns quants millions de quilos d’arrós son collits, cada setembre, en aquests camps. La xifra representa una quantitat de paelles tremendament elevada. No en mengem tantes, in situ, turistes i natius…Aquest és el problema. Però, problema a part, la planícia resulta una visió alhora sorprenent i sedativa. Les horitzontals sempre inlueixen consoladorament sobre els nervis dels públic. Ací tot és horitzontal i horitzontal rigurosa. I segons com vinga el calendari –cal fer-ne, de nou, una indicació expressa- la inmensa esplanada presenta una cara diferent: ocupada per l’aigua, com un espill infrangitable, unes voltes; eixuta, amb els terrossos en descans, exhaustos després de la sega, unes altres: i amb els brins verds, quan hi ha plantat la planta, i a continuació tota la gamma de verds possibles, fins a incidir en el groc amb les espigues madures, un groc obscur i apagat al final…Només un débil monticle s’hi interposa, però és tan poca cosa que gairebé no es fa notar. Un camí lateral ens hi portarà, i convé aprofitar-lo. És tracta de la Muntanyeta dels Sants…(…)
A pesar de tot, la Muntanyeta dels Sants és graciosa.

L’ALBUFERA DE VALÈNCIA - JOAN FUSTER

Justficació:

En un principi, havia elegit la ciutat de Valéncia com a localització per al treball. Però després del taller de l’altre dia en el que hem va semblar que s’animava al personal a escriure sobre les seves ciutats, vaig decidir que ho faria sobre Sueca, que es la ciutat on he viscut fins als 17 anys. Les raons son varies: la coneixo pam a pam i a més, de Sueca era Joan Fuster, escritor molt conegut que té diversos escrits sobre la ciutat. Bé, tot i que oficialment es ciutat, anomenar-la així hem fa gracia, perque per mi, es un poble amb totes les consecuéncies que aixó comporta.
Per altra banda, penso que molta gent ha pogut estar en Valéncia, però quanta -sense contar els que se’n van de “ruta del bacalao- ha estat per l’Albufera, ha vist els camps d’arrós, la carretera del Saler i els pobles que l’envolten?

Els sentiments que m’evoca el meu poble son ambigus. Per una banda, incredulitat. Quan veig fotografies d’anys enrere o quan ma mare o la meva àvia m’explica com era el poble; sembla que parlin d’altre lloc. Es difícil creure-s’ho, però se suposa que el meu poble era molt bonic!
Que ha passat? Sembla que s’hagin dedicat a la destrucció de qualsevol element esteticament agradable que pogués existir, mentre que el poc que han deixat ho han convertit en una falla. A Sueca els edificis no poden ser simples i els lavabos han d’estar alicatats. L’alumini “champán”, els minarets, les torretes, les cornises, els frontons, les ornamentacions àrabs, gregues o barroques són per tot arreu, proliferen com mosquits a l’estiu menjant-se tot allò que quedava de dignitat al poble. Sincerament, davant de certs edificis he arribat a pensar que no es pot fer més lleig, aixó si, no els falta detall…
Però hi ha una cosa que per sort o per desgrácia no canvia mai. Sueca es agricola i sobretot es un poble arroser. Aixó significa que les seves inmediateses, fins tocar a l’Albufera, son només que camps d’arrós. Sento que es el que més m’agrada de la zona i el que més trobo a faltar. És un paisatge relaxant i cambiant: segons l’estació en el que el mires: verd (l’arrós germina), groc (l’arros dorat), marró (esta segat) i blau (està ple d’aigua). Tot en una gran planície. Com que el més representatiu de la zona i el més bonic es el paisatge rural, he triat una descripció de Joan Fuster sobre l’Albufera, perque es així com m’agrada recordar-ho.

SP_BR

Sampa_Composição: Caetano Veloso

Alguma coisa acontece no meu coração
Algo pasa en mi corazón

que só quando cruzo a Ipiranga e a Avenida São João
que sólo cuando cruzo la Ipiranga y la Avenida São João

é que quando eu cheguei por aqui eu nada entendi
es que cuando yo llegué por aqui yo nada entendí

da dura poesia concreta de tuas esquinas
de la dura poesía concreta de tus esquinas

da deselegância discreta de tuas meninas
de la deselegancia discreta de tus chicas

Ainda não havia para mim Rita Lee, a tua mais completa tradução
Aún no existía para mi Rita Lee, tu más completa traducción

Alguma coisa acontece no meu coração
Algo pasa en mi corazón

que só quando cruzo a Ipiranga e a Avenida São João
que sólo cuando cruzo la Ipiranga y la Avenida São João

Quando eu te encarei frente a frente não vi o meu rosto
Cuando me enfrenté a ti cara a cara no vi mi rostro

chamei de mau gosto o que vi
llamé de mal gusto lo que vi

de mau gosto, mau gosto
de mal gusto, mal gusto

é que Narciso acha feio o que não é espelho
es que Narciso cree feo lo que no es espejo

e a mente apavora o que ainda não é mesmo velho
y la mente se acobarda de lo que no es antiguo

nada do que não era antes quando não somos mutantes
nada de lo que no era antes cuando no somos mutantes

E foste um difícil começo
Y fue un comienzo difícil

afasto o que não conheço
alejo lo que no conozco

e quem vem de outro sonho feliz de cidade
y quien viene de otro sueño feliz de ciudad

aprende depressa a chamar-te de realidade
aprende deprisa a llamarte realidad

porque és o avesso do avesso do avesso do avesso
porque eres lo adverso de lo adverso de lo adverso
de lo adverso
Do povo oprimido nas filas, nas vilas, favelas
Del pueblo oprimido en las colas, en las barriadas, favelas

da força da grana que ergue e destrói coisas belas
de la fuerza del dinero que erige y destroza cosas bellas

da feia fumaça que sobe apagando as estrelas
del feo humo que sube apagando las estrellas

eu vejo surgir teus poetas de campos e espaços
yo veo surgir tus poetas de campos y espacios

tuas oficinas de florestas, teus deuses da chuva
tus oficinas de bosques, tus dioses de la lluvia

Panaméricas de Áfricas utópicas, túmulo do samba
Panaméricas de Áfricas utópicas, túmulo del samba

mais possível novo quilombo de Zumbi
más posible nuevo quilombo de Zumbi

e os novos baianos passeiam na tua garoa
y los nuevos baianos pasean en tu chispeante lluvia

e novos baianos te podem curtir numa boa.
y nuevos baianos pueden gozarte.

donostia. puerto y mercado

ATZOKO DONOSTIA (LA SAN SEBASTIAN DEL AYER)
Dunixi Azkue 1929

SE TRATA DE UN PEQUEÑO FRAGMENTO DONDE UN INDIANO (LA PERSONA QUE PARTÍA HACIA AMERICA A HACER DINERO A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX) QUE VUELVE A SU CIUDAD NATAL Y CUENTA LA DONOSTIA QUE RECUERDA DE SU INFANCIA, COMPARA LO QUE ES Y LO QUE ERA (LO QUE MANTENIA ENTRE SUS RECUERDOS). ES UNA BONITA FORMA DE ENTENDER LA CIUDAD; DESDE EL PUNTO DE VISTA DE ALGUIEN NACIDO ALLI, UNA PERSONA QUE CONOCE LA CIUDAD PERFECTAMENTE, PERO QUE AL AUSENTARSO UNA TEMPORADA TODO CAMBIA Y TODO ES COMPORADA CON UNOS VAGOS RECUERDOS QUE FLOTAN EN SU MENTE.

"bretxa" (el mercado)
Lugar cálido soleado. Un campo abierto de gente, alegre y lleno de ruido, este es una verdadera plaza de vendedores, en una época. En la Roma antigua , supongo que las reuniones post-baños y post-actos religiosos serían parecidos. Como allí aquí, el ir y venir y la concentración, trato y admiración, gritos y actividad.
...
Al resguardo de la vieja pared, se asomaba un cesto. Junto a éste, un paraguas grande rojo abierto, contra la pared, y debajo, Gomez, el reparador de paraguas y su tallercito. A continuación, el local del veterinario Etxebeste, y más adelante, el famoso hostal de Santerone.
Observad la imagen de aquel maravilloso hostal, con el sol de lleno. No sería del nivel del "continental", pero sí que tenía, en mi época infantil, su propia parroquia especial. "posada del Aragón y Tienda", se llamaba durante el fin de semana y colgando de sus ventanas se encontraban expuestos los manojos de pimientos rojos secándose al sol. No hay duda que no serían los parroquianos de Abaltzizketa quienes iban a tomar el cafe , la sopa y el cigarro allí por tres duros.
...
"kaia" (el puerto)
Ser hijo de Donostia y que no te guste el mar es todo uno. Nunca se me ha ocurrido que esto no tenga que ser así, y por ello, siendo el puerto el corazo´n y la colina de la costa donostiarra, a este lugar le tengo, desde niño, un amor secreto y querido. Y como yo, claro, todos los demás. Aun no siendo de la costa, viviendo en la otra parte del pueblo, el que es donostiarra de verdad. en sus ratos libres (lavorables o festivos) no terminará sin pasar por el puerto...
...
Otra vez, Periko, ha zarpado con los tres madrileños para Santa Clara. Se los ha llevado. Los ha dejado. Ha vuelto al puerto, y luego, a la hora concertada, ha vuelto a por ellos. UN hombre y dos mujeres eran ellos.

Cuidad Praga


Sería ridículo dudar de que aquellos de mis lectores que han estado en Praga conocen la fonda del barrio de Malá Strana, Stajnic. Es la primera fonda de aquel barrio; la primera casa, después de la torre del “puente de piedra”, a la izquierda; la esquina que formaban las calles del Puente y de los Bańos. Tiene grandes ventanas y una gran vidriera. Es la única fonda que se colocó, osadamente, en la calle más frecuentada, abriendo sus puertas, además, directamente a la calle...

Por hoy sólo quiero decir que los dioses que se reunieron en la fonda de Stajnic eran indudablemente verdaderos dioses del barrio de Malá Strana. La Malá Strana —tanto en las casas como en la gente— tiene algo silencioso, patriarcal y hasta sońoliento, y este ambiente rodeaba también a todos aquellos seńores. Y aunque eran funcionarios, oficiales, catedráticos y pensionistas, como hoy, eran diferentes; en aquellos tiempos los funcionarios y la oficialidad no cambiaban de destino con tanta frecuencia como ahora; los padres procuraban que sus hijos terminasen la carrera en Praga, les conseguían luego un destino y allí se quedaban los hijos para siempre, protegidos por la influencia de los amigos pudientes....

Por hoy sólo quiero decir que los dioses que se reunieron en la fonda de Stajnic eran indudablemente verdaderos dioses del barrio de Malá Strana. La Malá Strana —tanto en las casas como en la gente— tiene algo silencioso, patriarcal y hasta sońoliento, y este ambiente rodeaba también a todos aquellos seńores. Y aunque eran funcionarios, oficiales, catedráticos y pensionistas, como hoy, eran diferentes; en aquellos tiempos los funcionarios y la oficialidad no cambiaban de destino con tanta frecuencia como ahora; los padres procuraban que sus hijos terminasen la carrera en Praga, les conseguían luego un destino y allí se quedaban los hijos para siempre, protegidos por la influencia de los amigos pudientes..


Jan Neruda „Cuentos de Malá Strana“


Situada en seite colinas y en el valle del río, crea una unidad con el Vltava que se derrama en forma poco común bajo la panoramica praguense. Como una cinta el río cruza la cuidad y los puentes unen en un tono los antiguos barrios de la cuidad, ubicadas en las dos orillas de su corriente...

Bajo los huertos y jardines en los pendientes de Petřín y Strahov, y en la falda de la colina del castillo, se encuentra distribuida en forma bien pintoresca Malá Strana. Tato další hitorická čtvrť hlavního města prahy byla založena ve 13.století našeho letopočtu králem Přemyslem Otakarem II. ( Un ejemplo de checo, si te interesa la traduccion envia me una mesanje, gracias: ) Vivió periodes de auge, sin embargo, tambien destruccion, incendios e incrusos militares...


Evžen Veselý „Nuestra Praga“

Descripión de la provincia de Gerona por Josep Pla, poco despues de la ocupación franquista (enero-febrero 1939)

Vamos siguiendo hacia Gerona la margen derecha del rio Onyar, que desarrolla unas curvas muy bellas y tiene unos árboles de una caligrafía esbelta. De pronto aparecen las primeras casas bajas de la ciudad y sobre ellas el campanario gótico de Sant Feliu y el de la Catedral, con el angel decapitado por una bombarda francesa. ¡ Gerona ! ¡ Cuantos recuerdos !. Aqui estudiamos el bachillerato, estuvimos internos en un colegio, disutimos con un ardor pueril a Santo Tomás y a Kant y a don Arturo Schopenhauer, que nos pareció siempre demasiado divertido, inteletualmente, para ser pesimista, a Rusiñol, al escultor Arístides Maillol, el gran escultor francés, a toda una tropa de gentes magníficas.

Gerona es hoy un campamento. La música de la cuarta de Navarra, toca aires del Baztán en la Plaza de las Coles, que luego fué la Rambla de la Libertad y luego ha tenido innumerables nombres según la situación política. En el café Norat, donde aprendimos a tomar café, no han dejado ni las cucharillas. En el hotel del Centro no hay nada, no se encuentra nada. Los cronistas de guerra nos habían dicho que una tercera parte de la población está destruída. Cuantitativamente es exagerado. Cualitativamente, los rojos han destruído la Gerona moderna, es decir las fuentes de vida. La fábrica de Portabella está hecha polvo. ¡ Y tantas otras cosas !. Gerona produce una impresión tremenda. En la algarabía campamental de la población. salpicada de boinas rojas, sentimos una sensación de soledad y abandonos indescriptibles. La Gerona de nuestra juventud, la que conocimos y amamos tanto, tendrá dentro de poco un perfil, un espíritu, un alma distinta.

Base documental d'Història Contemporània de Catalunya.
Guerra Civil (1936-1939)
Font:
PLA, Josep: Retorno sentimental de un catalán a Gerona (Crònica). Barcelona: "La Vanguardia".
Viernes 10 de Febrero de 1939. p.3.

03 marzo 2007

Cádiz

En Cádiz manda la derecha y Teófila Martínez quiere que se note. Si dios Hércules Fundador no lo remedia, el pleno municipal aprobará el día 19 una nueva ordenanza de circulación para que la gente ande por donde hay que andar: "por la acera de la derecha según el sentido de la marcha". Qué marcha, hija, Teófila, con esto de querer meterte hasta ese extremo en la vida de la gente. ¿Por qué no te dedicas mejor a iluminar por la noche la playa de la Caleta, que es la única que falta con alumbrado en plan Estadio Carranza en la final del Trofeo? Con haber puesto de dulce de Pastelería La Gloria por las noches las tres playas abiertas al Levante (la Playita, La Victoria y Cortadura) podías haberte quedado satisfecha. Pero tú, no, hala, a decirnos cómo hay que andar por Cádiz.
¿Y sabes cómo hay que andar por Cádiz, Teófila, hija, se ve que eres de la Montaña y no te acabas de enterar? Pues hay que andar embelesado... Ni por la derecha ni por la izquierda: embelesado. Engloriado con uno de los cascos históricos más importantes de las ciudades españolas. Absortos ante la belleza de esas largas calles (Sacramento, Rosario) con sus cierres blancos, con la torre-mirador que asoma allá a lo lejos, con ese bronce del cañón de esquina, con el mármol de Carrara de esa casapuerta, con la caoba de ese portalón, con la piedra ostionera de estas fachadas...

Lo peor de toda la ordenanza es lo de pararse a echar un ratito, un cigarrito, una charlita, un comentario, una cosa: "Los ciudadanos no deben detenerse en las aceras formando grupos que dificulten el tránsito de los demás vecinos". Tú lo que quieres es acabar con los que venden las caballas en los Callejones esquina Sagasta.
Así, parándose la gente en las aceras a comentar lo de la Constitución, es cómo nació en el Cádiz de las Cortes de 1812 el concepto contemporáneo de opinión pública. Tú no quieres facilitar la circulación: ¡tú lo que quieres es acabar con la opinión pública!
Claro que sé que en el fondo, Teófila, haces estas cosas por tu profundo amor al Carnaval. Sabes que los letristas de las agrupaciones están ya liados con los primeros cuplés del repertorio y eres tan generosa que ya les has dado hechos por lo menos treinta cuplés de medida, que son los más difíciles, después ya se le coge el tranquillo y es coser y cantar. (Por la derecha o por la izquierda, lo que no podrás impedir, oh Teófila, es que las calles de Cádiz sigan siendo esa maravilla que llevan todas al mar.)
Antonio Burgos, Las calles de Cádiz.

La Habana

En la parada de guaguas del muelle de Casablanca, un peludo esperaba solitario cualquier ómnibus. Tanta era la mariguana y el ron que había ingerido que no tenía idea de su destino, sólo sospechaba que tenía que salir de aquel marasmo. Le di un chapuzón en el agua turbia y apestosa del malecón, brillante de residuos de petróleo. Después me paré en el medio de la avenida, y sacándome un pezón conseguí botella en el auto de un General. Expliqué que mi hermano sufría de una fuerte crisis asmática y había que correr al hospital. Nos dejó en el cuerpo de guardia del Calixto García. De allí, una vez que la chapa del auto del general desapareció, bajé al arrastrando al peludo hasta la Red, un night-club oscurísimo del centro del Vedado. Se llamaba Machoqui, y en pleno año setenta y cinco se había propuesto ser hippie cuando ya nadie en el mundo, y mucho menos en Cuba, lo era.

La nada cotidiana_Zoé Valdés.

02 marzo 2007

La Otra Ciudad ; Tokyo



El último edición del mapa oficial de Tokio, tiene más de dos cintas paginas, ninguna parte menciona el fracasado American street plan*. Pregunta a taxista que te lleve a la calle Yoyogi y negará con la cabeza tristemente. Para él Yoyogi es una zona, no es una calle!! (* en la post-guerra de los Estados Unidos intentaba nombrar las todas calles de las ciudades.)

The Kimono Mind, ,1965 por Bernard Rudofsky


Si estoy en una ciudad occidental, tengo que buscar un nombre de la calle y un número de la casa. El nombre de la calle será poner una señal pequeña horizontalmente, como está sujetado cualquiera del muro del edificio que está en esquina o una pilar que está de pie en esquina de la calle.
(…)
Sin embargo, en la ciudad japonesa, no puedo encontrar ningúna señal horizontalmente. Pero puedo buscar un señal vertical que siempre está sujetada en uno del lado de las calles o en el muro del edificio que está en la calle anónima. (…) La señal te enseña el número del ”Chome” que es una zona ; que tiene diferentes manzanas, el nombre de ”machi” es la más grande zona que hay dentro del nido del Chome.

Aprendido de la ciudad japonesa,1999
Barrie Shelton