En Ciutat Vella (más que en cualquier otro distrito de Barcelona) es donde se encuentra lo viejo con lo nuevo, pasando por todo aquello que, ni viejo ni nuevo, pasa desapercibido. Y más allá de las paradojas y contradicciones urbanas, encontramos a las personas que allí viven, telón de fondo de la mayor atracción de Barcelona, constantemente olvidados. Son todos ellos, sin embargo, el mejor testimonio de la evolución de Ciutat Vella. Los que además de rincones bonitos sufren también el dramatismo del olvido, la poca cohesión social y la degradación humana.
10 marzo 2007
Ciutat Vella
En Ciutat Vella (más que en cualquier otro distrito de Barcelona) es donde se encuentra lo viejo con lo nuevo, pasando por todo aquello que, ni viejo ni nuevo, pasa desapercibido. Y más allá de las paradojas y contradicciones urbanas, encontramos a las personas que allí viven, telón de fondo de la mayor atracción de Barcelona, constantemente olvidados. Son todos ellos, sin embargo, el mejor testimonio de la evolución de Ciutat Vella. Los que además de rincones bonitos sufren también el dramatismo del olvido, la poca cohesión social y la degradación humana.
09 marzo 2007
el entorno natural: donosti-barcelona

He escogido como ciudad de comparación donosti san sebastian. Los límites que constituyen la ciudad, son por ambas partes, el mar, en un caso el cantábrico y en el nuestro, el mediterraneo, la topografía, el monte urgull i el monte igeldo en el caso de san sebastian, y collserola y montjuic en barcelona. En el recorrido lineal ambas se ven tensionadas por poblaciones, Zarauz y el Besos. Sin embargo, aún y teniendo límites naturales y urbanos tan similares son ciudades que se caminan de forma muy distinta. San Sebastian es una ciudad lineal, que no crece a lo ancho, la urbanización se adapta a la linia de costa. Esta ciudad, que parece de libro de cuentos, se camina al lado del mar, un límite natural del que son plenamente conscientes. Barcelona la caminamos de norte a sur, de montaña a mar, caminamos por las ramblas, bajamos el paseo de gracia, balmes, nos perdemos en el casco antiguo, pero siempre para llegar al mar, olvidamos el sentido horizontal de la ciudad, la gran vía es una vía destinada al tráfico rodado, olvidamos en ella a los peatones. En san sebastian, miramos al horizonte y leemos una linea topográfica contundente, y una masa verde extraordinaria. Barcelona, debido al cambio enorme de escala, pierde los límites topográficos, el horizonte se convierte en una calle más, en un espesa masa urbana, y perdemos la la conciencia del parque de collersola, así como montjuic. Quizá asemejaría montjuic al monte igeldo, por su situación estratégica en la ciudad frente a la linea de costa.
Es así como veo dos ciudades en descripción geográfica tan parecidas, pero tan distintas cuando la escala se convierte al peatón que simplemente pasea la ciudad.
08 marzo 2007
Caminar BCN
07 marzo 2007
ciutat vella
Barcelona, Barcelona! Ciutat Vella y Eixample. Los dos más conocidos eslogans de este ciudad. Claro, cada ciudad histórica tiene un corazón, un núcleo de casas viejas y extensiones urbanas las que siempre son enormes, las que siempre tienen un contraste bruto. Y porqué? La escala se cambia. Casitas se encontran frente a frente de jayáns, callecitas se engordan en veredas, pedestrians se convierten en vehículos y porqué? Estamos una población urbana que crece rápidamente. Más gente, más ciudad, más velocidad. Y la ciudad vieja? Siempre un lugar favorito, un centro turístico, llena de gente y un laberinto familiar para la gente que vive adentro. Angosto, oscuridad que permite un juego de los rayos de sol y fachadas relumbradas, fachadas detalladas, fachadas que demonstran que las casas son habitadas y perspectivas y miradas que entran de rondón son caracteristicos de una ciudad vieja, especialmente de la temporada del estilo gótico. Operaciones siempre son difíciles y requieren sentido (de la escala) y conocimiento sobre la contextura vieja. Finalmente, a mí me parece así, la ciudad vieja es la parte más urbana porqué se ha cambiado muchas veces durante su existencia: cada espacio tan pequenyo había utilizado, casas que tenían esquinas raras, plantas que eran retorcadas o casas que eran tan angostas para caber en un hueco. Había tanto cambios, tanto historia, tanto movimiento,....la gente ha construido ciudad, a manera de su deseo. Ahora la tendencia es que se intenta conservar la ciudad vieja, conservarla testaruda con fachadas falsas, bueno mejor dicho con fachadas “originales” con casas y plantas modernas adetrás; o se intenta crear plazas que finalmente, en un lado son demasiado grandes para la escala de la ciudad vieja y en otro lado tienen quizás de repente fachadas muertas, porqué la plaza estaba creado sólo por un derribo de una casa. Tampoco no sé que es mejor: autorizar un movimiento como hasta la fecha con cambios arbitrarios, o conservarla detenida y prevenir “operaciónes visibles”.
Barcelona tenía y todavía tiene operaciones buenisimas y muy subtíles y pienso que este ciudad en general es un ejemplo bueno para una revitalización de una parte vieja.

A veces se es contrario a la evolución, a la transformación de la ciudad... Pero debemos quedarnos anclados en el pasado? Construir una ciudad museo, como Venecia, en la que esté prohibido construir obra nueva; y conservar las fachadas, creando un interior totalmente distinto...
Estoy a favor de actuaciones como la rambla del Raval, el Macba; són transformaciones que oxigenan el centro de Barcelona, y que aportan una manera nueva de utilizar el espacio. Pero paralelamente a esto, se está dejando de lado a los vecinos de toda la vida. A muchos se los obliga a marchar hacia otros barrios, debido a la revalorización de las parcelas donde vivían... Está muy bien limpiarle la cara a Barcelona, ponerla guapa para el turismo, pero de quién es la ciudad? del pueblo, de los urbanistas y arquitectos, del ayuntamiento? Para quién se está construyendo?
El “forat de la vergonya” es sin duda el mejor ejemplo; constituye una reflexión por si mismo. Un agujero que nos recuerda que debajo de la capa de cemento aún hay tierra y vida. A mí almenos a veces se me olvida! Naturaleza que los vecinos intentaron recuperar plantando árboles, constuyendo bancos, una fuente... El resultado fue una plaza muy concurrida por el barrio.
Pero los objetivos del ayuntamiento eran distintos: creación de plaza dura para albergar un párquing. Después de varias protestas y manifestaciones se negoció con el ayuntamiento hacer un proceso participativo; para que los vecionos pudieran adaptar el proyecto urbanístico a sus necesidades, y transformar por fin ese agujero que llevaba tantos años vacío; sin éxito. Actualmente está en obras, creo que finalmente se construirá el párquing y un centro para la gente mayor.
Por el barrio, para el barrio, pero sin el barrio...
El link para un artículo que habla de la transformación de la ciudad, así como del Forat.
06 marzo 2007
Cuidad vieja
Según las reflecciones, que he leido aguí en el blog son todos alumnos fascinados por Cuitat Vella y nunca cambiarían su vivienda aguí por ningun precío. A mí, como a un turista extranjero me gusta también muchisimo a pasear por sus calletitas estrechas, pero no me gustaría vivir aguí-
Yo pienso vivir una parte de mi vida, no alojar un cuarto por un aňo. Aunque los viejos edificios allí son muy bonitos, pienso que muchos ya no ofercen el mismo nivel vital que otros en los barrios más jovénes. Creo que en futuro el Ajuntamiento tendría que resolver la questión „Como mejorar el estado de las vivendas de aguí?“ Paraque no se descomponerían desde dentro. Pero espero que lo eso es un asunto para el ajeno futuro.
En el presente es Cuitat Vella un barrio magico i pintoresco. Está muy parecida a dos barrios en mi cuidad natal, en Praga. La capital de República Checa tiene una cuidad vijeja en su centro tal como Barcelona. Se extiende a ambos orillas del río Vltava. Un parte se llama Malá Strana ( Cuidad Pequeňa ) y el otro Staré město ( Cuidad vijeja ). Calejando aguí os encontrará una impresión extraordinaria, la única de los sitios de riqueza historica, tal como en Cuidad Vella. Pensando sobre Barcelona y Praga he aparecido algunas similitudes. Ambos tienen un centro viejo con su týpicas arquitecturas de las épocas anteriores. Caminando desde Cuitat Vella, tal como desde Staré město hacía fuera, pasaraís por al menos tres o cuatro barrios de arquitectura distinta. Pues podeís ver el crecemiento de ambos cuidades.
Hablando con mis amigos de chejía sobre lugares en Barcelona utilizamos comparaciones de los sitios de Praga. Como: „Donde es el Bar? Cerca de Ramblas?? Pues es como en Staroměstské náměstí..será más caro la cerveza aguí, o no?“ A mí lo eso significa, que ya tengo una relacion propia con mis lugares favoritos de Barcelona. Y soy muy feliz, que una estos es Cuitat Vella.
caminar en lille
Caminar Barcelona _ caminar Lille,
Barcelona, entre el mar y la montaña se desarrolla sobre su misma. Es una cuidada muy compacta, los espacios públicos, calles y plazas parecen cavados en un volumen de edificios. Cuando caminamos el Born o el bario gótico nos parecemos a un ratón caminando en las paredes. En mi cuidad hay que caminar el vació para llegar en el centro. Es una cuidad con muchas centros de barios pegados. Y entre ellos hay vacíos. Bolsillos de vacíos. Son dos cuidad opuestas: blanco y negro, una con los edificios pegados y la otra con los vacíos cavados. En Barcelona caminamos a dentro de la cuidad, debajo del peso de los edificios, abajo de la historia. Pero también Barcelona esta a lado del mar y es por eso que las pequeñas calles no cuestan tanto.
Magia de Buenos Aires
Buenos Aires, tenes tus habitantes: es el tipo peinado a la gominay ese otro, melena de fagina,que se quiere olvidar del tiempo de antes. Y tenes tus matronas delirantesy ademas el pecado de la minaque se pinta en eterna chiquilinay se pianta de casa cuanto antes. Hay quien dice que sos conglomeradode atorrante y mujeres con pasadoaunque siempre tenes tu lado bueno... Mas yo pienso quiza porteñamenteque uno puede quererte ardientementey seguir siendo un piola bien sereno.
BUENOS AIRES QUERIDO (Estribillo)
Letra de Charlo (Juan Carlos Pérez de la Riestra)Musica de Charlo
(Juan Carlos Pérez de la Riestra)
Estribillo cantado por Charlo en una grabaciónde la orquesta de Pancho Lomuto de 1928. Entre las farras nocturnasDe champagne y copetinesY el gemir de los violinesDe este alocado ParísTe siento escarbar mi pechoMi Buenos Aires que ayerDejé llorando tu puertoQuién sabe cuándo te vuelva a ver.
BUENOS AIRES (Letra de Manuel Romero 1923)
Buenos Aires la Reina del Plata,Buenos Aires mi tierra querida;escuchá mi canciónque con ella va mi vida. En mis horas de fiebre y orgía,harto ya de placer y locura,en ti pienso patria míapara calmar mi amargura. Noches porteñas, bajo tu mantodichas y llanto muy juntos van.Risas y besos, farra corrida,todo se olvida con el champán. Y a la salida de la milongase oye a una nena pidiendo pan,por algo es que en el gotánsiempre solloza una pena. Y al compás rezongón de los fuellesun bacán a la mina la embrolla,y el llorar del violín vapintando el alma criolla. Buenos Aires, cual a una queridasi estás lejos mejor hay que amarte,y decir toda la vidaantes morir que olvidarte.
05 marzo 2007
Ciutat Vella: Muchos rincones por descubrir
En cambio, me gustaría reseñar ciertos aspectos o intereses que tuvo para mi esta primera visita por ciutat vella. Por una parte encontré muy interesante ver que hay partes de la ciudad como la plaza de Sant Felip Neri, que uno se piensa que forma parte de pleno gótico catalán y no, quedas sorprendido que sea algo artificial, que se hayan cambiado unos edificios de sitio y se haya construido esta plaza. Esto nos enseña como la ciudad es algo cambiante, modificable, un rompecabezas que se va desplazando y modificando según cada tiempo, según intereses políticos, sociales, vecinales,... Así vemos como la ciudad está viva, se va tegiendo poco a poco.
Por otra parte, es increible como cada vez que te paseas por ciutat Vella, encuentras nuevos rincones que no sabías que estaban allí y uno se queda fascinado. Por ejemplo, encontré curioso las fachadas traseras de Via Laietana y la manera como chocaban con las edificios más bajos que continuan por detrás, es una situación curiosa, con cierta tensión entre ambos elementos.
Alguno podría pensar que Ciutat Vella, está muy visto, pero no realmente siempre apetece pasear por sus calles estrechas, pensar en que se esconderá detrás de esa esquina, que se esconde en esa ciudad. Así que para mi siempre encuentro una buena excusa para pasearme por ciutat Vella, la verdad es que me relaja, me tranquiliza, es algo que hago a menudo, solo y acompañado.
Paris como un cuadro impresionista
Aquel día, cenaron en la cumbre de los cerrillos, en un restaurante cuyas ventanas se abrían a París, a este océano de casas a los tejados “bleuâtres”, iguales a flujos prensados que llenaban el horizonte inmenso. Su mesa estuvo colocada delante de una de las ventanas. Este espectáculo de los tejados de París alegró a Saccard. Al postre, hizo aportar una botella de Borgoña.
Sonreía al espacio, era de una galantería inusitada. Y sus miradas, amorosamente, volvían a bajar siempre sobre este mar vivo y pululante, de donde salía la voz profunda del muchedumbre. Éramos en otoño; la ciudad, bajo el gran cielo pálido, se languidecía, de un gris dulce y tierno y picado çà y allí de verdores sombríos, que se parecían a hojas anchas de nenúfares que nadaban sobre un lago; el sol se acostaba en una nube roja, y, mientras que los fondos se llenaban de una bruma ligera, un polvo de oro, un rocío de oro caía sobre la orilla norte de la ciudad, del lado de la Madeleinde y Tuileries. Era como el rincón encantada de una ciudad de las Mil y Una noches, a los árboles de esmeralda, a los tejados de zafiro, a las veletas de rubí. Vino un momento cuando el rayo que deslizaba entre dos nubes fue tan resplandeciente, que las casas parecieron arder y derretirse como un lingote de oro en un crisol.
- ¡ Oh! ¡ Ve, dice Saccard, con una risa de niño, llueve unas piezas de veinte francos en París!
Angèle se echó a reír a su vuelta, acusando aquellas piezas de no ser fáciles recoger. Pero su marido se había levantado, y, acodándose en la rampa de la ventana:
- ¿ Es la columna Vendôme ¿no?, que brilla allá?... Aquí, más a la derecha, es la Madeleine... Un bello barrio, donde hay a hacer mucho... ¡ Oh! ¡ Esta vez, todo va a quemar! ¿ Ves?... Se diría que el barrio hierve en el alambique de algún químico."
"Deux mois avant la mort d'Angèle, il l'avait menée, un dimanche, aux buttes Montmartre. La pauvre femme adorait manger au restaurant ; elle était heureuse, lorsque, après une longue promenade, il l'attablait dans quelque cabaret de la banlieue. Ce jour-là, ils dînèrent au sommet des buttes, dans un restaurant dont les fenêtres s'ouvraient sur Paris, sur cet océan de maisons aux toits bleuâtres, pareils à des flots pressés emplissant l'immense horizon. Leur table était placée devant une des fenêtres. Ce spectacle des toits de Paris égaya Saccard. Au dessert, il fit apporter une bouteille de bourgogne.
Il souriait à l'espace, il était d'une galanterie inusitée. Et ses regards, amoureusement, redescendaient toujours sur cette mer vivante et pullulante, d'où sortait la voix profonde des foules. On était à l'automne ; la ville, sous le grand ciel pâle, s'alanguissait, d'un gris doux et tendre, piqué çà et là de verdures sombres, qui ressemblaient à de larges feuilles de nénuphars nageant sur un lac ; le soleil se couchait dans un nuage rouge, et, tandis que les fonds s'emplissaient d'une brume légère, une poussière d'or, une rosée d'or tombait sur la rive droite de la ville, du côté de la Madeleine et des Tuileries. C'était comme le coin enchanté d'une cité des Mille et une Nuits , aux arbres d'émeraude, aux toits de saphir, aux girouettes de rubis. Il vint un moment où le rayon qui glissait entre deux nuages fut si resplendissant, que les maisons semblèrent flamber et se fondre comme un lingot d'or dans un creuset.
- Oh ! vois, dit Saccard, avec un rire d'enfant, il pleut des pièces de vingt francs dans Paris !
Angèle se mit à rire à son tour, en accusant ces pièces-là de n'être pas faciles à ramasser. Mais son mari s'était levé, et, s'accoudant sur la rampe de la fenêtre :
- C'est la colonne Vendôme, n'est-ce pas, qui brille là-bas ?... Ici, plus à droite, voilà la Madeleine... Un beau quartier, où il y a beaucoup à faire... Ah ! cette fois, tout va brûler ! Vois-tu ?... On dirait que le quartier bout dans l'alambic de quelque chimiste."
Emile Zola
La Curée
1872